Si estás evaluando a quién le confías un sistema del que va a depender tu operación, esta página responde lo que normalmente se pregunta en la junta y no en la llamada de ventas: quién es responsable, cómo se cobra, de quién es el código, qué pasa con tu información y qué pasa si mañana quieres cambiar de proveedor.
El riesgo de contratar desarrollo a la medida no es que el software salga mal. Es quedarte atado a alguien: que el código no sea tuyo, que nadie más lo entienda, que la documentación no exista y que cualquier cambio dependa de la agenda de un tercero. He visto empresas pagando dos veces por lo mismo porque el primer proveedor se llevó el conocimiento con él.
Por eso mi forma de trabajar está armada al revés de lo habitual: desde el primer día lo que construyo es tuyo y es transferible. No porque sea generoso, sino porque un cliente que se queda por conveniencia vale más que uno que se queda porque no puede irse.
Soy Jahziel Cabrera, desarrollador de software con más de seis años construyendo sistemas para empresas. Egresé de Física en la Universidad Veracruzana, soy miembro de GDG Xalapa y trabajo con empresas de Veracruz, Boca del Río, Xalapa y Puebla de forma presencial, y con el resto de México en remoto.
Antes de que empiece a programar, no después.
Qué se construye, en qué orden, en cuánto tiempo y qué queda explícitamente fuera. El alcance escrito es lo que evita las discusiones del mes cuatro.
El repositorio se crea a nombre de tu empresa desde el inicio. No hay una entrega final donde por fin te dan lo tuyo: siempre fue tuyo.
Convenio firmado cuando el proyecto toca información sensible. Tus procesos, precios y clientes no salen ni se usan como ejemplo sin tu permiso.
Contra entregables que funcionan con tu información real. Tu riesgo está acotado a la etapa en curso, nunca al proyecto completo.
Se escribe conforme avanza el proyecto, no como un anexo al final que nadie lee. Es lo que permite que otro desarrollador continúe.
Tu equipo o tu área de sistemas aprende a operarlo y a mantenerlo. El objetivo es que no me necesites, no que dependas de mí.
Cómo se ve por dentro, mes a mes.
Voy a tu empresa y recorro el proceso con quien lo vive, no con quien lo describe. Salgo con el mapa real, incluidas las excepciones que nadie documenta.
Alcance, módulos, etapas, tiempos y lo que queda fuera, por escrito y sin compromiso. Aquí decides si seguimos.
Construyo el flujo que más duele, no el más vistoso. Lo pruebas con información real antes de pagar la siguiente etapa.
El sistema nuevo corre junto al proceso viejo hasta que tu equipo confía. Nadie apaga nada de golpe.
Capacitación, documentación y accesos. A partir de ahí puedes seguir conmigo, con tu equipo interno o con quien tú decidas.
Decirlo temprano te ahorra tiempo y me ahorra una junta.
| Sí tomo | No tomo |
|---|---|
| Sistemas a la medida para tu operación | La parte fiscal y contable |
| Integración entre sistemas existentes | Redes, cableado y soporte de equipo |
| Automatización de procesos e IA aplicada | Reventa de licencias de terceros |
| Portales para clientes y para equipo | Control industrial en tiempo real |
| Paneles y reportes de dirección | Proyectos donde ya existe un producto que lo resuelve |
Ese último renglón es en serio. Si en la revisión inicial veo que un producto que se compra hecho te resuelve el problema, te lo digo aunque signifique no tener proyecto. Lo explico completo en lo que no hago y por qué, y la comparación de fondo está en software a la medida o software comercial.
Sistemas que hoy sostienen la operación de alguien.
Sistema a la medida que une pipeline de ventas, cotizaciones con folios y vigencias, órdenes de producción con estatus y responsable, e inventario y envíos. Antes vivía todo en Excel y en chats.
App para pacientes con contenidos, seguimiento y notificaciones, más el panel desde donde se administra todo sin depender de nadie. Sitio, app y landing en un mismo proyecto.
Tienda en línea conectada con el inventario real, para que lo que se vende y lo que hay en bodega no se descuadren.
Lo que se pregunta en la junta de evaluación.
Soy un desarrollador independiente y trabajo directo con mis clientes, sin vendedores ni intermediarios. Para proyectos que lo requieren sumo especialistas de confianza en diseño o infraestructura, pero el responsable del proyecto y tu contacto siempre soy yo. Eso significa que hablas con quien construye, no con quien te vendió.
Es la pregunta correcta y la respuesta está en cómo entrego. El código vive en un repositorio a nombre de tu empresa desde el primer día, no al final. La documentación se escribe conforme avanza, no después. Y uso tecnologías comunes, no inventos míos, para que cualquier desarrollador competente pueda continuar. Si mañana quieres cambiar de proveedor, puedes.
Sí, y en proyectos que tocan información sensible lo propongo yo antes de que me lo pidas. Tu operación, tus precios, tus clientes y tus procesos no salen de ahí ni aparecen como ejemplo en ningún lado sin tu permiso por escrito.
Por etapas, contra entregables, no por horas ni con un solo pago al final. Cada etapa tiene un alcance escrito, un tiempo y un monto, y se libera cuando la etapa está funcionando con tu información real. Así tu riesgo está acotado a la etapa en curso y no al proyecto completo.
Tres cosas, y ninguna es técnica. Una persona de tu equipo que conozca el proceso y pueda resolver dudas sin escalar cada una. Acceso a la información real, no a un ejemplo limpio. Y una decisión clara sobre qué se automatiza y qué no cuando aparezcan las excepciones, que siempre aparecen. Los proyectos que se atoran casi nunca se atoran por tecnología.
Sí, y funciona bien. Si tienes área de sistemas, ellos definen estándares y accesos, yo construyo, y al final capacito a tu equipo para que le den mantenimiento. No compito con tu gente interna ni intento volverme indispensable.
No trabajo la parte fiscal ni contable, por decisión propia. Tampoco tomo redes, cableado, soporte de equipo ni reventa de licencias. Y si en la primera revisión veo que lo que necesitas ya lo resuelve un producto que se compra hecho, te lo digo aunque eso signifique no tener proyecto. Lo desarrollo con más detalle en lo que no hago y por qué.
Vivo en Xalapa. Hago presenciales el levantamiento inicial, las entregas de módulo y la capacitación en Xalapa, Veracruz puerto, Boca del Río y Puebla. Con el resto de México trabajo de forma remota, con el mismo proceso y los mismos entregables.
Según lo que tengas sobre la mesa.
Cuéntame qué hace tu empresa y qué tienes sobre la mesa. Te digo con honestidad si es un proyecto para mí, y si no lo es, hacia dónde te conviene buscar.