Sistemas de gestión, control de almacén e inventario, seguimiento de pedidos, portales para clientes y paneles de dirección. Construidos sobre cómo opera tu empresa en el puerto, entregados por etapas y con el código a tu nombre.
El puerto de Veracruz mueve mercancía, y mover mercancía genera trabajo administrativo que crece más rápido que el negocio. Llega un punto en que dos personas tienen versiones distintas del mismo inventario, un pedido se pierde en un chat, nadie sabe en qué etapa va un embarque sin preguntar, y el reporte del mes tarda días porque hay que juntar información de cuatro lugares.
Un software a la medida se construye sobre tu proceso real, con tus estatus, tus formatos y tus reglas, incluidas las excepciones que ningún producto genérico contempla. No al revés, que es lo que pasa cuando compras una licencia y terminas adaptando tu operación al manual de alguien más.
Soy Jahziel Cabrera, desarrollador de software con más de seis años construyendo sistemas para empresas. Egresé de Física en la Universidad Veracruzana y soy miembro de GDG Xalapa. Vivo en Xalapa, a un par de horas del puerto, y trabajo directo contigo, sin vendedores intermedios. Si el miedo es dejar Excel sin parar la operación, lo explico en cómo dejar Excel y pasar a un sistema.
Los sistemas que más me piden en la zona.
Entradas, salidas y existencias reales por bodega o posición, con conteos que cuadran y sin descuadres al cierre.
Cotizaciones con folio y vigencia, pedidos con estatus visible y un historial por cliente que no vive en el correo de nadie.
Que tu cliente consulte su pedido, su saldo de inventario o el estatus de su servicio sin llamar a tu equipo.
Coordinación de reparto, evidencias de entrega y estatus que regresa al sistema en vez de quedarse en un chat.
Si tu sistema actual funciona pero está aislado, muchas veces conviene integrarlo antes que reemplazarlo.
Una vista que se arma sola con información de todas las áreas, en vez de tres días de trabajo manual cada mes.
Si reconoces tres o más, ya estás pagando el costo de no tenerlo.
Si reconoces varias, el tema está desarrollado en cinco señales de que tu negocio ya necesita un sistema. Y si la operación depende de una sola persona, eso tiene nombre y costo: cuando la operación vive en la cabeza de una persona.
Un camino ordenado, sepas o no de tecnología.
Voy al puerto y recorro el proceso con quien lo vive. Salgo con lo que duele y con las excepciones que nadie documenta.
Módulos, etapas, tiempos y lo que queda fuera. Cada proyecto se cotiza según su alcance real, sin compromiso.
Primero el flujo que genera dinero o que más horas cuesta. Lo pruebas con información real antes de seguir.
Se carga tu información, capacito a tu equipo en persona y las hojas se retiran poco a poco.
Soporte, mejoras y nuevos módulos conforme la empresa crece. El código sigue siendo tuyo.
Proyectos en producción con los que puedes comparar el tuyo.
La información vivía en hojas de Excel y en chats, con ventas, producción, inventario y envíos que no se hablaban. Hoy operan sobre un sistema a la medida con pipeline de ventas, cotizaciones con folios y vigencias, órdenes de producción con estatus y responsable, e inventario y envíos en el mismo lugar.
Tienda en línea conectada con el inventario real, para que lo que se vende en el sitio y lo que hay en bodega dejen de descuadrarse.
Lo que me preguntan las empresas del puerto antes de empezar.
Las que mueven producto o servicios con varias manos involucradas: logística y comercio exterior, distribuidoras con bodega y ruta, transportistas, agroindustria, y comercios con varias sucursales. El punto en común es que ya tienen volumen suficiente para que las hojas de cálculo se rompan, pero no tanto como para que un sistema corporativo grande tenga sentido.
Casi siempre conviene mejorar o conectar antes que reemplazar, y es lo primero que reviso. Reemplazar un sistema que funciona cuesta dinero, tiempo y resistencia del equipo. Solo tiene sentido cuando el que tienes ya no deja crecer o cuando el proveedor no permite sacar ni meter información. Te lo digo en la revisión inicial, aunque el camino que te convenga sea el que a mí me deja menos proyecto.
Sí. Vivo en Xalapa, a un par de horas del puerto, y prefiero que el levantamiento inicial sea en tu empresa: ver la bodega, sentarme con quien cotiza y con quien surte, y revisar las hojas donde de verdad vive la operación. Las entregas de cada módulo y la capacitación también las hago presenciales. Atiendo Veracruz puerto, Boca del Río, Medellín y la zona conurbada.
Por etapas. Un primer módulo con un flujo bien definido puede estar operando en semanas. Un sistema que cubre varias áreas con permisos por usuario se mide en meses. Siempre empiezo por el flujo que genera dinero o que más horas se está comiendo, no por el más completo.
Se limpia y se migra al sistema, y las hojas conviven con él hasta que el equipo confía. Nadie apaga Excel de golpe: sería la forma más rápida de que el proyecto fracase. La transición se hace en paralelo y se retira cuando ya nadie la necesita.
Sí. Código fuente, documentación y accesos a tu nombre, con confidencialidad firmada cuando el proyecto toca información sensible. Puedes seguir conmigo para soporte y mejoras, pasarlo a tu área de sistemas o a otro proveedor. No dejo amarres.
No, por decisión propia. Me quedo con la operación: inventario, almacén, pedidos, cotizaciones, producción, logística, clientes, documentos y reportes. Si tu proyecto necesita el otro terreno, te lo digo desde la primera reunión.
Cada proyecto según su alcance: cuántos módulos, cuántos usuarios, con qué sistemas se conecta y cuánta información hay que ordenar antes de empezar. Después del levantamiento te entrego una propuesta por escrito con etapas, tiempos y lo que incluye cada una, sin compromiso.
No publico tarifas porque dos sistemas con el mismo nombre pueden tener alcances muy distintos. Para una referencia de rangos, lee cuánto cuesta desarrollar software a la medida en México, o la guía completa de software a la medida para empresas.
Otros servicios en Veracruz y la zona conurbada.
Cuéntame qué hace tu empresa y dónde se traba. Te digo con honestidad si un sistema a la medida te conviene, si basta con conectar lo que ya tienes, o si todavía no es tu momento.